Los sistemas UV que funcionan en condiciones de bajo contenido de oxígeno permiten el curado UV en una atmósfera controlada. La concentración de oxígeno en la cámara de reacción se reduce mediante el suministro de nitrógeno. Una menor concentración de oxígeno puede reducir la inhibición por oxígeno durante el curado UV y, de este modo, favorecer el curado de tintas, barnices y recubrimientos. Dependiendo de la aplicación, también se pueden reducir efectos indeseables como la formación de olores o el amarilleamiento.