El uso del curado UV permite curar los recubrimientos en cuestión de segundos, lo que acelera considerablemente los procesos de producción y, al mismo tiempo, mejora la calidad de la superficie. El curado UV también puede utilizarse con recubrimientos UV adecuados, tanto con disolventes como sin ellos. Las capas de recubrimiento curadas protegen las superficies metálicas frente a la corrosión, la abrasión y las influencias químicas, proporcionando un acabado resistente y de alta calidad.
Nuestros sistemas UV refrigerados por aire son adecuados para el recubrimiento y curado de metales y también pueden utilizarse en componentes y geometrías complejas, como los que se encuentran, por ejemplo, en la industria del automóvil. El rápido curado de la capa de recubrimiento permite tiempos de proceso cortos y contribuye a obtener un acabado uniforme y duradero.
El curado UV se utiliza en numerosas aplicaciones industriales, especialmente para componentes metálicos que deben cumplir altos requisitos de durabilidad y calidad. Nuestros sistemas UV son aptos para una amplia gama de sustratos metálicos y se utilizan en diversos sectores industriales. Algunos ejemplos típicos de aplicación son
Tubos de acero: recubrimiento protector para una mayor resistencia
Recubrimiento de bobinas: acabado de bandas metálicas para aplicaciones industriales
Recubrimiento de llantas: recubrimiento de alta calidad para llantas de coche
Discos de freno: protección contra el desgaste y las influencias ambientales
Bombas de inyección diésel: protección contra la corrosión para componentes de larga duración
Ejes: superficies resistentes para cargas elevadas
Amortiguadores: mayor durabilidad gracias a un recubrimiento especial
Ejes cardán: protección contra las tensiones mecánicas y la corrosión
El curado UV permite el curado rápido de recubrimientos adecuados, lo que favorece tiempos de producción cortos y altos índices de rendimiento. En función del sistema de recubrimiento utilizado y de los parámetros de proceso correspondientes, se pueden obtener superficies duraderas con una alta resistencia a las tensiones mecánicas, a los productos químicos y a la intemperie.
Dado que el curado UV aporta la energía necesaria directamente al proceso de curado y no requiere largas fases de calentamiento y enfriamiento, ofrece ventajas relacionadas con el proceso, especialmente en comparación con los procesos térmicos. El balance energético real depende de la aplicación específica, el sistema de recubrimiento, la configuración del sistema y los parámetros del proceso. El control preciso de la potencia UV favorece un curado uniforme, incluso en componentes con geometrías complejas.